Aikido

Arte del Desarrollo Ontológico

 Siendo una disciplina de origen oriental, su didáctica está orientada, fundamentalmente, al desarrollo ontológico del Ser Humano; no solo afectando al estado físico–técnico, sino incidiendo de manera perpendicular sobre los estados mental y emocional del individuo. De esa manera, el practicante vivirá experiencias que reflejarán su estado interior, pudiendo observarse y corregir para ir creciendo su aspecto Ontológico.

Sin embargo, el AIKIDO también permite, a quien lo practica regularmente, potenciar sus habilidades técnicas, lo que consiste en aprovechar el momento del ataque para ejecutar su defensa, neutralizando y conduciendo al agresor. Esto debe ejecutarse sin oponer resistencia física, y con el mínimo esfuerzo; fortaleciendo la autoconfianza, mejorando su postura ante las circunstancias, y en general dándole un soporte formidable a su personalidad. Por eso decimos que, la Noble Disciplina del Aikido, puede ser practicada por niños, jóvenes y adultos, varones y mujeres.

En resumen, el Aikido, de acuerdo a su etimología, no es solo una disciplina de carácter deportivo, o de defensa personal, sino que promueve el desarrollo integral, de quienes lo practican.

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